Concepto de riqueza

La riqueza es abundancia, aplicada en general al activo patrimonial de una persona, como conjunto de sus bienes, integrado por su dinero, inversiones, propiedades mobiliarias e inmobiliarias, créditos, acciones, etcétera. El que es rico no sólo cuenta con sus necesidades básicas satisfechas, sino con el excedente necesario para pasear, viajar, ahorrar, y en general darse gustos a los que el común de la gente no puede acceder. No significa siempre gastar mucho, pues muchos ricos prefieren acumular sus riquezas, y vivir miserablemente (avaricia).

También hay otra concepción de la riqueza que implica sobrante, pero de valores espirituales. Así es frecuente escuchar: “Soy rico en afectos” Tu amistad es mi mayor riqueza”, etcétera.

La frase “Rico no es el que más tiene, sino el que necesita menos cosas” es una denuncia hacia el consumismo, el materialismo y el individualismo del hombre, que llevado por su insaciable ambición, puede aspirar a tener muchas cosas con ambición insaciable, y una pobreza espiritual enorme, que todas las posesiones que pueda comprar con su dinero, no pueden compensar, ya que siempre necesitará más cosas para llenar ese vacío.

En la Edad Media la riqueza se basaba en la posesión de las tierras. Con el avance del comercio de la Edad Moderna, y sobre todo con el cambio tecnológico que significó la Revolución Industrial, que valoró el dinero como medio de acceder a las fuentes de producción, se produjo un cambio socioeconómico profundo. Comenzó a tomar protagonismo el capitalismo, que originó una división de las clases sociales, en pobres (asalariados que trabajaban en las fábricas por pagas indignas) y ricas (constituidas por los patrones de las fábricas que acumulaban las ganancias). La clase media surgió en Inglaterra en el siglo XVIII y en Estados Unidos en el siglo XX, también como consecuencia del despegue industrial.

La acumulación de los factores productivos en pocas manos particulares, y la sobreexplotación de la mano de obra trabajadora, motivó el surgimiento del socialismo.

La redistribución de la riqueza significa que por intervención del Estado, por ejemplo a través de impuestos a los que más tienen, llegue parte del dinero acumulado por los ricos, a satisfacer demandas de las clases más desfavorecidas económicamente.