Concepto de rudo

La palabra rudo en su origen etimológico nos remonta al latín “rudis” que designa algo rústico, primitivo, sin pulir (de allí también “rudimentario”) extendiéndose a aquel humano que es tosco y grosero y también al violento.

En las personas lo rudo en sentido tradicional, se asocia a lo masculino, reservándose lo tierno y delicado para el sexo femenino. Por ejemplo: “El boxeo es un deporte muy rudo, y antes era impensado que lo practiquen las mujeres, ahora todo cambió y ellas también desean realizar actividades de rudeza”. Lo rudo como primitivo y sin pulir se ejemplifica con aquellos que no se han cultivado intelectual o artísticamente, estando más entrenados en técnicas de lucha que aprendieron en forma espontánea y por necesidad.

Concepto de rudo

Un hombre rudo es aquel que no llora, que sufre en silencio, que no manifiesta temores ni ningún otro tipo de emoción que denote flaqueza, y sin embargo sí expresa sentimientos de furia, de valor o de entereza. Los rudos son los que pelean, los que agreden, los que no cuidan sus modales, los que desafían el peligro. Muchas veces es un mecanismo de defensa para ocultar la propia debilidad o algo aprendido en aquellos hogares con padres autoritarios y violentos donde el niño suele copiar el modelo que observan. Está también en relación con los hombres de campo acostumbrados a la vida dura en contacto con las inclemencias naturales. Por ejemplo: “los gauchos argentinos eran rudos e ignorantes lo que les valió las críticas de Domingo Faustino Sarmiento quien consideraba que el progreso iba a resultar solo en un mundo culto”.