Concepto de sarcasmo

La palabra sarcasmo procede del griego σαρκασμός o “sarkasmós” de donde pasó al latín como “sarcasmus” que a su vez se deriva de “sarks” que se traduce como “carne”. El significado literal de sarcasmo sería “carne rasgada” aplicada especialmente a la mordida de labios que uno tiende a efectuar como respuesta ante palabras hirientes e ingeniosas muchas veces expuestas en doble sentido aunque que con clara intencionalidad, expresada para que se entienda que se trata de un sarcasmo, entre comillas, en el lenguaje escrito, por ejemplo: “El niño era “tan inteligente” que con 12 años aún no había aprendido a sumar”. “Tu padre es “tan honrado” que no roba más de lo necesario” o “Tu hija es “muy bonita” por eso nadie la mira pues es como un Sol y encandila”.

Concepto de sarcasmo

El sarcasmo es muy similar a la ironía, pero a la gracia propia de ella se le agrega la intención de ser cruel y ofender. Muchas veces es difícil advertir esta sutil diferencia pues en general las burlas dirigidas a otros suelen molestar y doler.

El sarcasmo es un modo de exteriorizar el enojo de modo verbal, sin llegar a la violencia física y es muy utilizada en ámbitos intelectuales especialmente políticos y en las campañas electorales para ridiculizar al opositor. No cabe duda que se necesita ser inteligente para usar el sarcasmo, especialmente si es sutil y no grosero.

Francisco de Quevedo (1580-1645) sentía un terrible encono hacia Góngora y lo expresó con sarcasmo muy ingenioso, ofensivo y directo en su poesía, por ejemplo en la que dedicó a su prominente nariz, llamándolo en otros de sus versos “apenas hombre”, “bobo” o “cíclope”.