Concepto de sedentario

La palabra sedentario se deriva etimológicamente del latín “sedentarĭus” que a su vez proviene, de “sedēre” que puede traducirse como “permanecer sentado”.

Todo aquello que signifique falta de movimiento, o muy poco, con respecto a una persona o animal en general, se dice que es sedentario. Ejemplos: hay animales que no poseen órganos de desplazamiento como ocurre con la sabela, que los tuvo en la etapa de larva pero luego al perderlos debe permanecer fija en un lugar. En otros casos el sedentarismo es temporal como sucede con los animales que hibernan. Se aplicó también la calificación de hibernantes a las tropas romanas que durante el invierno quedaban en sus cuarteles, sin participar en combates o entrenamientos. Además, en los humanos se dice de alguien que es sedentario cuando su estilo de vida implica hacer poca actividad física, a veces por razones de salud o edad avanzada; y otras por malos hábitos que pueden llegar a enfermar. Ciertos oficios contribuyen a que una persona sea sedentaria, especialmente las actividades intelectuales, trabajos de oficina o profesionales independientes, que pasan muchas horas sentados. La tecnología ha contribuido en gran medida a que las personas realicen menos deportes y actividades físicas en general.

Concepto de sedentario

El sedentarismo ocasiona muchos problemas en la salud: aumento del colesterol, obesidad, estreñimiento, debilidad ósea y muscular, etcétera.

Con respecto a los grupos sociales, se habla de sedentarios cuando se establecen en un lugar, por oposición al nomadismo que los hace errantes. Los pueblos en general se volvieron sedentarios en el período neolítico, cuando el cultivo de la tierra y la domesticación de los animales les impidió abandonarlos, pues si lo hacían no percibirían los frutos de su trabajo.