Concepto de sepulcro

Proveniente en su etimología del latín “sepulcrum”, la palabra sepulcro significa el lugar destinado a sepultar a un ser humano. El rito de sepultar a los muertos es antiquísimo, y algunos sepulcros datan de cuarenta mil años atrás.

Según la primera ley romana, la Ley de las XII Tablas, con el cadáver de una persona se podía actuar de dos maneras “uro” que significa quemarlo o incinerarlo o “sepellio”, que importaba enterrarlo o inhumarlo, en este último caso, el lugar donde el cadáver se enterraba adquiría el carácter de cosa religiosa y quedaba fuera del comercio. En la Antigua Roma no había cementerios generales, por lo cual se lo hacía en tierras particulares pero fuera de la ciudad de Roma. Sobre la sepultura se erigía un busto o un monumento, y alrededor se hacía un jardín, generalmente rodeado de cipreses.

En la actualidad existen cementerios públicos o privados que contienen sepulcros, sin y con fines de lucro, respectivamente. En Argentina el tema de los sepulcros no está contemplado ni en la Constitución ni en el Código Civil, siendo de competencia municipal. Algo similar ocurre en Uruguay donde cada Departamento tiene a su cargo dictar las ordenanzas que regulan la actividad de los cementerios. En Brasil y Venezuela la situación es parecida. En Paraguay, existe una ley general para el tema, que se halla regulado en el Código Sanitario Nacional.

Existen algunos casos curiosos, como los sepulcros marinos autorizados Hong Kong por falta de espacio, o los sepulcros espaciales, caso que sucedió a principios de este nuevo siglo cuando las cenizas de unas doscientas personas, entre ellas las del actor James Doohan fueron enviadas en un cohete al espacio, desde Nuevo México.
Se conoce como Santo Sepulcro, el sitio donde, según el Nuevo testamento, fue enterrado Cristo, que luego resucitó. Se encuentra en la Ciudad vieja de Jerusalén. Es un lugar muy preciado especialmente por los cristianos, y allí llegan peregrinos de todo el mundo.