Concepto de Siglo de Oro español

En “Orígenes de la poesía castellana” obra de autoría del escritor español Luis José Velázquez publicada en 1754, se empleó por primera vez la expresión “Siglo de Oro” para referirse a la cultura española propia del siglo XVI. Se usó en ese sentido con mucha asiduidad en el siglo XVIII; sin embargo a posteriori, los historiadores ampliaron el período para llegar a abarcar actualmente el que se desarrolla desde que Antonio de Nebrija publicó en 1492 su obra sobre la lengua castellana y las normas que la rigen llamada “Gramática castellana” y el deceso del escritor barroco, Pedro Calderón de la Barca, acaecido en el año 1681.

Concepto de Siglo de Oro español

En este período, España, rica y poderosa, con tesoros hallados en el Nuevo Mundo fue admirada y tomada como ejemplo por el mundo europeo.

El prestigio fue ganado gracias a las universidades de Salamanca y de Alcalá de Henares, y también a sus exponentes en materia literaria y artística. En las letras podemos nombrar como ejemplo a Miguel de Cervantes, con las aventuras picarescas de su Quijote, y en lo artístico, a “Las meninas” de Velázquez, o el “Entierro del conde de Orgaz” del Greco. El patrocinio y el amparo cultural fueron otorgados por sus reyes absolutistas y mecenas, todo lo cual hizo que España obtuviera un lugar privilegiado y renombre internacional.

En materia científica el progreso no fue tan rotundo, aunque podemos nombrar a Jerónimo de Ayanz que entre otros inventos, creó una primera máquina de vapor en el año 1606.

Ya mencionamos como figura literaria descollante de este Siglo de Oro, a Miguel de Cervantes Saavedra, pero también cabe destacar a Luis de Góngora perteneciente al culteranismo, con un estilo donde sobreabundaban las metáforas complicadas y los neologismos; también a Francisco de Quevedo con lenguaje llano pero estructuras complejas, y a Garcilaso de la Vega con una obra escueta pero caracterizada por su perfección.

En Arquitectura, el siglo XV tuvo gran influencia del arte de los orfebres, sobre todo en Salamanca y Andalucía donde se destacó Diego de Riaño. En el siglo XVI las formas son más sencillas, denominándose a este estilo purismo, como la obra desarrollada en Andalucía por Pedro Manchuca. Las formas austeras y geométricas aparecen con la obra de Juan de Herrera que construyó el monasterio de San Lorenzo del Escorial.