Concepto de simulación

La palabra simulación proviene etimológicamente del latín “simulare” y su significado es imitar; aplicado en general a hechos que aparentan algo, y en realidad son otra cosa. Cuando se simula, puede hacerse aparecer algo irreal como existente, o hacer que algo que es de una manera determinada, aparezca de otro modo.

Ejemplos: “simuló ser el asesino para proteger a su padre”, “simuló un robo para cobrar el seguro”, “el profesor simuló ser un caballero medieval para que los alumnos comprendieran como se comportaban los personajes en esa época”.

El último ejemplo, muestra una técnica de enseñanza, que puede resultar muy útil, y se emplea mucho utilizando los ordenadores, pues sirven para que puedan hacerse prácticas, simulando situaciones reales, evitando exposiciones peligrosas. Por ejemplo, puede simularse entre los estudiantes de medicina la realización de una práctica quirúrgica por computadora, antes de realizar experiencias cruentas sobre seres vivos.

En el ámbito jurídico, se denomina acto simulado, cuando las partes se ponen de acuerdo para realizar una declaración de voluntad ficticia, que puede encubrir un engaño hacia un tercero; por ejemplo, simular una venta para engañar a los acreedores, llamándose en este caso simulación absoluta; o puede realizarse la simulación para esconder otro acto real, pero que se encubre con otro donde aparecen fechas, situaciones o montos diferentes, o se interponen otras personas diferentes de los verdaderos beneficiarios, llamándose en este caso la simulación, relativa. La verdadera voluntad de las partes se hace constar en un contra documento, con valor entre ellas. La simulación es lícita si no causa perjuicios a terceros.