Concepto de sindicato

Sindicato es una palabra de origen griego, formada por “syn” que quiere decir con, y “dike” que significa justicia. De allí derivó también la palabra síndico, que nombra a aquel que protege ciertos intereses. La reunión de síndicos se llama sindicato.

A partir de la revolución industrial, los obreros sintieron la necesidad de agruparse en asociaciones para defenderse de los atropellos que sufrían por parte de sus patrones, y reclamar mejoras en sus condiciones de trabajo, no solo salariales, sino jornadas limitadas, descansos pagos, regulación del trabajo de menores y mujeres, etcétera, ya que no había legislación que los protegiera, y quedaban librados a la ley de la oferta y la demanda, siendo su fuerza de trabajo negociada como cualquier otra mercadería.

Esas agrupaciones de obreros o empleados, representativos de una rama de actividad determinada, que pueden reclamar y negociar en nombre de sus representados, obligando con sus acuerdos a todos los trabajadores del sector, aún a los no afiliados, se denomina sindicato.

A través de los sindicatos al que tienen plena libertad de afiliarse, no afiliarse o desafiliarse los trabajadores del sector que corresponda (docentes, obreros de la construcción, obreros metalúrgicos, camioneros, empleados de comercio, peones de taxis, etcétera) los trabajadores canalizan sus reclamos; y los sindicatos reconocidos como personas jurídicas negocian con los empleadores, pudiendo concertar acuerdos, llamados convenios o contratos colectivos, o recurrir a la conciliación y al arbitraje.

Cuando sus reclamos no son atendidos, los sindicatos se hallan facultados para hacer huelgas, o sea disponer el cese de las actividades del sector, para ocasionar pérdidas económicas a sus patrones, y obligarlos por ese medio a hacer lugar a sus reclamos.

Los representantes sindicales tienen ciertos derechos reconocidos constitucionalmente para proteger su integridad y la de su fuente laboral, ya que podrían ser perseguidos a causa de esa actividad.