Concepto de subyugar

El origen del verbo subyugar lo encontramos en el latín “subiugare”, integrado el término por el prefijo “sub” que indica una posición inferior; el sustantivo “iugum” que señala un palo usado para unir a dos bueyes; y el sufijo que forma verbos, “are”.

Subyugar puede entenderse como sujetar, dominar, avasallar u obligar a rendirse. Quien subyuga oprime al subyugado, le impone su voluntad, lo condena a no manifestar sus deseos, lo transforma en un objeto. Desde casos extremos como la esclavitud, el hombre frecuentemente y a lo largo de toda la historia de la humanidad ha dado muestras de que el poder legal o no que alguien detenta, puede llevarlo a subyugar a sus semejantes. Así el filósofo inglés Thomas Hobbes (1588-1679) llegó a expresar que “el hombre es el lobo del mismo hombre” o el filósofo francés Montesquieu (1689-1755) “el poder corrompe”.

Concepto de subyugar

Los señores feudales subyugaban a los vasallos, los monarcas absolutos a sus súbditos, los conquistadores a los pobladores de los sitios conquistados, etcétera. Karl Max ideólogo del comunismo, expresó que también esta dominación y yugo lo ejercían los dueños de las fábricas con sus obreros. Estas dominaciones eran legales, pero también pueden subyugar aquellos que ejercen una fuerza ilegítima, como el secuestrador o el ladrón sobre sus víctimas.

En nuestras actuales democracias, los gobernantes no deberían subyugar a los ciudadanos, ya que ellos conservan los derechos no delegados, y son libres en la medida que las leyes no les impongan restricciones. Sin embargo, en la práctica, las autoridades en ocasiones abusan de su poder y subyugan a los gobernados. Frente a ello, el filósofo liberal inglés John Locke (1632-1704) autorizaba a rebelarse como resistencia a la opresión.

A nivel internacional, los Estados poderosos subyugan a los más débiles, imponiéndoles condiciones poco decorosas.

Otra acepción de subyugar, es la de embelezar, de caer bajo el hechizo de algo o alguien que cautiva nuestros sentidos: “Este paisaje me ha subyugado y me quedaría aquí para siempre” o “Me subyugan los besos de mi amada y quedo atrapado a sus encantos”.