Concepto de sucursal

El origen de la palabra sucursal es latino. Procede de “succursus”. Se trata del participio del verbo “succurrere” vocablo integrado por el prefijo “sub” que indica una posición inferior, y por el verbo “currere” con el significado de “correr”. El sufijo “al” es de relación.

Una sucursal de acuerdo a su etimología es lo que sustenta desde abajo, y por eso se aplica a los establecimientos, oficinas o instituciones que no son principales sino que ubicados en otros sitios diferentes ayudan a la entidad madre a cumplir sus objetivos. Pueden surgir al mismo tiempo que el establecimiento principal o abrirse más tarde cuando las necesidades lo requieran y los recursos lo permitan.

Las entidades que poseen sucursales, una o más, en general son proyectos importantes que necesitan proveer a clientes, pacientes o usuarios en distintas zonas de una misma ciudad, en otras ciudades del país e incluso en el exterior, en este caso por efecto de la globalización; de sus servicios o productos.

Ejemplos: “El Banco tiene diversas sucursales distribuidas a lo largo y ancho del país e incluso en otros países, por lo cual los clientes no tienen problemas en operar en caso de que viajen o se muden”, “Me dijeron que puedo cambiar la prenda que compré, si no me gusta, en cualquiera de las sucursales”, “El correo abrió una nueva sucursal en mi barrio y con ello puedo despachar mis encomiendas con mayor comodidad” o “La empresa es muy pequeña aún no tiene sucursales, todos los trámites debes hacerlos allí”.

En general las órdenes se emiten desde la casa matriz, y es allí donde las sucursales, que tienen su gerente de sucursal deben hacer consultas sobre temas relevantes, ya que tienen cierta autonomía pero no independencia total. Ejemplos: “Me rechazaron el crédito en la sucursal del Banco y el empleado me dijo que la decisión había venido de la Casa Central” o “Haré mi queja en la casa central sobre el mal trato que recibí de parte de los empleados de la sucursal, ya que en ella el gerente ni me atendió”.