Concepto de sufragio

La palabra sufragio deriva en su etimología, del vocablo latino “suffragium”, compuesto por “sub” que significa debajo y por “fragere” que puede traducirse como “romper”. El sufragio designa el voto que se emite por parte del pueblo para elegir candidatos a los cargos de gobierno; y se llama sufragio porque en la antigüedad se usaban para hacerlo, fragmento de cerámica, que surgían de romper vasijas de ese material. Otros autores, los menos, afirman que el nombre de sufragio dado a las elecciones populares por medio del voto, se debe al choque de lanzas, que llegaban hasta a romperlas, que hacían los soldados, para decidir ciertas cuestiones.

Concepto de sufragio

El sufragio como modo de expresión de la voluntad fue usado desde la formación misma de los Estados. En la Antigua Roma se votaban las leyes en los comicios o asamblea de ciudadanos, los que también designaban en la época republicana a los magistrados mayores (en los comicios centuriados) y a los menores (en los comicios tribados).

El sufragio, en las modernas democracias, es el modo que posee la ciudadanía de expresar su voluntad y participar políticamente, en ejercicio de su derecho natural, como poseedora del poder político, y para delegarlo en cada elección a los candidatos designados por la mayoría. Al principio el sufragio fue selectivo, avanzándose paulatinamente hacia el sufragio universal, al que pueden aspirar, con variantes según cada Estado, todos los ciudadanos sin distinción de sexo y formación cultural o nivel patrimonial, con el único límite de una edad mínima.

El sufragio puede hacerse oralmente, lo que sucedió en Argentina hasta la sanción de ley Sáenz Peña (1912) que estableció que debía hacerse en forma secreta, para evitar presiones sobre el sufragante. Esta misma ley estableció que además era universal (para todos), y obligatorio. Cuando existe un partido único, el sufragio se efectiviza, pero no hay opción para quien lo emite, y por lo tanto, tampoco democracia.