Concepto de sujeto

La palabra sujeto proviene en su etimología del vocablo latino “subjectus” de donde “sub” es “abajo”, e “iectare” es, “poner”; por lo que podemos decir que algo está sujeto cuando es sometido o colocado debajo, usándose en varios ámbitos.

Como resultado de la acción de sujetar, algo esta sujeto a otra cosa, de la que resulta adherido, expuesto o unido: “estoy sujeto a tus caprichos”, “el pantalón está sujeto por el cinturón”, “no puedes hacer en la escuela lo que quieras, estás sujeto a un reglamento”, “para participar en el concurso, deberás sujetarte a sus bases y condiciones”.

En Lenguaje, el sujeto de la oración es de lo que se habla, siendo el núcleo un sustantivo. Del sujeto se dice algo, se predica, lo que constituye la parte de la oración denominada predicado. Ejemplo: "las rosas rojas son mi debilidad". Se habla de las rosas rojas, por lo tanto ese es el sujeto de la oración.

Cuando queremos referirnos a alguien del quien no sabemos el nombre, lo llamamos “sujeto”, por ejemplo: “un sujeto irrumpió violentamente en su domicilio, causando gran alarma”.

En Filosofía, sujeto es el espíritu que conoce o cognoscente, diferenciándose del objeto que es materia de ese conocer. Existen filósofos que se ocupan en especial de estudiar el acto de conocimiento y el actuar del sujeto, como Kant, Husserl o Fichte. Frente a un sujeto que solo se limita a recibir al objeto tal como es, como objeto de conocimiento, como lo explicaba el realismo; el sujeto en Kant, al que llama “yo trascendental” es el que pone al objeto sus estructuras “a priori”, constituyéndolo en un sujeto activo que contribuye a crear el objeto.