Concepto de tolerancia

Etimológicamente proviene del término latino “tolerare” que significa soportar. Cuando decimos estos cimientos no toleran el peso de la pared, significa que no la soportarán, y la estructura se derrumbará. La expresión “no tolero a este chico”, quiere decir que no lo soporta, y que no es capaz de cuidarlo sin riesgo para su salud física o mental. La tolerancia en medicina supone que el organismo es capaz de resistir algún alimento o medicamento, sin producir desequilibrios orgánicos.

Usamos muchas veces usamos la palabra tolerancia en sentido positivo, para designar que sí se puede soportar o resistir ciertas cosas, como opiniones diferentes de cuestiones generales (tolerancia ideológica) o religiosas (tolerancia religiosa) o políticas.

El edicto de Tolerancia, promulgado en Roma por el emperador Galerio, en el año 311 puso fin a las persecuciones contra los cristianos. Hasta ese momento los cristianos eran perseguidos y sus creencias no toleradas.

La tolerancia es un valor fundamental en el mundo democrático, que significa aceptar al otro como igual, a pesar de sus diferencias, y viendo en ellas algo positivo para crecer y enriquecerse. No significa indiferencia (dejarlo hablar o actuar pero apartarlo de nuestro camino) sino interactuar, intercambiar ideas, con respeto y estima.

La tolerancia como valor nos compromete a escuchar, y valorar los pensamientos ajenos aunque no coincidan con los nuestros, pero no implica el respeto por opiniones o hechos delictivos o inmorales. Si bien los valores pueden diferir de una a otra cultura, existen algunos valores universales cuya transgresión no puede ser tolerada, como por ejemplo el respeto a la vida o a la libertad.