Concepto de torre

Etimológicamente la palabra torre proviene del vocablo latino “turris” y significa una edificación usada como fuerte, para defensa de ataques enemigos, más alto que ancho. En las iglesias se colocan allí las campanas. Un ejemplo de ello es la Torre de Pisa, que es el campanario de la Catedral de esa localidad.

En la Edad Media la torre de los castillos era su parte principal, pues desde allí se podía divisar el avance enemigo y servía de protección.

La Biblia menciona la Torre de Babel como una enorme construcción de ladrillos con la cual los humanos querían llegar al cielo. Dios lo impidió dándoles lenguajes diferentes a sus constructores, para no poder entenderse, y así se frustró la empresa por falta de comunicación.

En los buques de guerra, las torres sirven para colocar las piezas de artillería y son acorazados dispuestos sobre la cubierta de la nave.

La Torre Eiffel, edificada en París (Francia) por el ingeniero Gustave Eiffel en 1889, es de hierro, y está ubicada a orillas del río Sena. Con sus más de trescientos metros, es un símbolo de Francia.

En los aeropuertos, las torres de control son las encargadas de la vigilancia de las aeronaves y establecen comunicación con ellas, estando situadas a gran altura.

Las torres de alta tensión son las que toleran los cables que conducen la energía eléctrica.

La torre es también una pieza del juego de ajedrez, cuyo nombre primitivo era roque, y que tiene justamente la forma de una torre. Sus movimientos son en forma horizontal o vertical, pero no en diagonal.

Por extensión se aplica a varias cosas que estén apiladas, por ejemplo “con todos los libros de mi biblioteca podría hacer una torre”.