Concepto de tortura

La palabra tortura deriva en su etimología de igual término latino, que a su vez se derivó del verbo “torquere” que significa “retorcer”.

La tortura es el acto de hacer sufrir a otro maltrato físico o psicológico para lograr que confiese una acción delictiva o castigarlo.

En la antigüedad la confesión bajo tortura o “quaestio” era muy empleada para esclarecer los hechos ilícitos, siendo una prueba muy relevante en la Antigua Roma, que se siguió aplicando en el mundo autorizada judicialmente hasta el siglo XVIII en que comenzó a abolirse, aunque reapareció en muchos momentos históricos, como durante la Segunda Guerra Mundial, aplicada por la Gestapo o en las dictaduras militares latinoamericanas de la década de 1970.

Concepto de tortura

Actualmente en Occidente, si bien se sigue aplicando, lo es de modo ilegal. La ONU ha logrado dictar varias resoluciones al respecto: Declaración que protege contra la tortura y penas crueles y degradantes (1975), Convención contra la tortura (1984), Convención internacional que protege a las personas contra desapariciones forzadas (2006) entre otras. Sin embargo, en el año 2003, Estados Unidos le declaró la guerra a Irak, argumentando que allí existían armas de destrucción masiva. La aplicación de la tortura a los prisioneros irakíes fue práctica frecuente, por ejemplo en la cárcel de Abu Graib, a pesar de que la ONU no justifica la tortura en ningún caso, ni siquiera en situación de guerra.

Hay muchos modos de aplicar tortura física: golpes, picana eléctrica, duchas heladas, quemaduras, inmersión en agua, extracción de dientes o dedos, etcétera. En canto a la psicológica puede consistir en privar a la persona del sueño, alojarlo en celdas de aislamiento, desnudarlo en público o denigrarlo de cualquier manera, simular su ejecución, presenciar la de otros, etcétera.

Por extensión, se emplea la palabra tortura para designar a aquello que nos provoca un gran malestar. Por ejemplo: “vivir contigo es una tortura, no paras de quejarte” o “este trabajo es una tortura, no tengo un solo día de descanso”.