Concepto de travesura

La palabra travesura se formó con varios términos de origen latino: el prefijo “trans” en el sentido de pasar de un lado al otro; “versus” que puede traducirse como “volteado” y el prefijo de resultado “ura”. Una travesura atraviesa los límites de lo correcto.

Una travesura es un hecho cometido con picardía e ingenio, que quebranta normas sociales o convenciones privadas, de importancia reducida, y que son objeto de alguna reprimenda menor. Si bien los niños, y en general los cachorros de varias especies como perros o gatos, son los más proclives a cometer travesuras, también lo hacen los adultos, y en su justa medida, son sanas y divertidas. Se hacen con el objetivo de divertirse o de llamar la atención.

Concepto de travesura

Cuando las consecuencias son graves, para sí o terceros, el hecho deja de ser una travesura, para ser una falta o un delito. Que el hecho sea o no una travesura y pase a ser una falta, es muchas veces subjetivo.

Ejemplos: “Los niños por hacer una travesura, escondieron las llaves del automóvil de su padre, y él se enojó mucho”, “El travieso gatito se enredó en el ovillo de lana”, “Copiarte en un examen no es una travesura, es una falta importante sancionada por el Reglamento de Convivencia Escolar”, “Discriminar a los compañeros, aún en tono de broma, no es un travesura de ninguna manera, pues los discriminados sufren y resultan lastimados” o “Los jóvenes por pura travesura hacían bromas en el acto solemne académico”.

Las travesuras tienen las características de ser inocentes, ingeniosas, graciosas y simpáticas. Los sujetos traviesos son inquietos, ocurrentes y revoltosos.