Concepto de utilitarismo

El utilitarismo es una concepción ética que considera que la vida humana se orienta a la satisfacción de un fin último que es el placer, con lo que se logra la felicidad, que determina la moralidad de los actos.

Evitar el dolor, y lograr sentirse bien, son las metas de la vida y todo lo que hacia ella se orienta como resultado, es ético. Una acción será calificada como justa según cuanta felicidad proporcione o cuanto daño o mal evite (en este caso sería un utilitarismo negativo) medida en general, o sea no individualmente.

Los padres del utilitarismo han sido Jeremy Bentham y su discípulo, John Stuart Mill, quien fundó la sociedad utilitarista en 1822. El primero propuso realizar un cálculo entre los diferentes placeres; elegir entre dos placeres al más intenso, el más duradero, el que sea más puro, o sea, que no traiga asociados dolores, y el que beneficie a más cantidad de gente, considerándose a quien elige como uno más. Por ejemplo, comprar un libro debería ser preferido a una prenda de vestir, pues aumenta nuestro conocimiento para siempre y estimula nuestra imaginación. La mayor preocupación de Bentham, fue, precisamente, combatir la ignorancia.

Para Stuart Mill, la elección entre distintos placeres debe hacerse, prefiriendo los de mayor calidad, siendo éstos los intelectuales, emocionales y los que despiertan la imaginación, estando por debajo los propios del resto de los animales, que son los placeres sensitivos. La elección de estos últimos por parte de los humanos se debe para Mill a la falta de educación. Como el hombre es por naturaleza egoísta, para fomentar el altruismo debe hacerse coincidir el interés general con el propio.