Concepto de valentía

La valentía es una cualidad de aquellos que se muestran fuertes y desafiantes frente al peligro, los que enfrentan las adversidades con entereza y sin doblegarse; aunque sientan miedo al hacerlo, pero ello no les impide actuar. No escapan ante los escollos sino que siguen adelante, tomando las precauciones necesarias, pues de lo contrario serían temerarios, y ya dejaría de ser un valor. Por ejemplo, es valiente quien defiende sus ideales aún a costa de perder su trabajo, pero si a alguien se le obligara a decir algo en contra de sus pensamientos apuntándole con un arma, no dejaría de ser valiente si cediera ante el reclamo, ya que de lo contrario sería tal vez una actitud loable, pero más típica de un mártir, y muy temeraria. Esto es coincidente con Aristóteles, quien dijo que no se debe ser valiente por necesidad sino porque es en sí mismo hermoso, y no reniega del temor, porque la valentía va de la mano de la prudencia. Lo contrario a la valentía es la cobardía.

Concepto de valentía

La palabra hebrea que equivale a valentía es “hazaq” y puede traducirse como “mostrarse fuerte” y en la Biblia hebrea se utiliza refiriéndose a los guerreros; en el cristianismo la valentía se asocia a la lucha contra los demonios, requiriéndose la valentía para evitar sus tentaciones.

Es un concepto subjetivo aunque haya parámetros para calificar a una acción como tal. Por ejemplo, se necesita que se actúe con decisión, sin dudar, que importe esfuerzo y que exista un riesgo. Aunque muchas veces se asocia la valentía con poner en situación de contingencia la integridad física (por ejemplo en una guerra o en un rescate alarmante) también es valiente quien arriesga otros bienes que para esa persona son fundamentales, por ejemplo: “Hay que tener valor para enfrentar a sus propios camaradas políticos denunciando sus actos corruptos, exponiéndose a ser expulsado del partido” o “Es muy valiente de tu parte decir la verdad y enfrentarte a tu condena social y legal”.