Concepto de vecino

Del latín “vicinus” que a su vez proviene de “vicus” quiere decir, asentamiento, barrio o aldea, y significa actualmente personas que viven en casas contiguas, o en un mismo edificio de propiedad horizontal; o por extensión, en un mismo barrio o en una misma localidad. Así decimos, por ejemplo: “mi hijo fue a jugar a la casa de una vecina” tanto si se trata de una casa lindera, como si queda a una cuadra de distancia; o se escucha por ejemplo “Ha fallecido un vecino de nuestra ciudad”. Las relaciones entre vecinos generan muchas veces cuestiones legales, por ejemplo, cuando se rompe un caño de agua, y filtra en la casa del vecino, o la imposición de servidumbres de medianería, o el impedimento de realizar ruidos molestos.

Se aplica también a otras organizaciones institucionales mayores, como provincias o países. Así, España es vecina de Francia, o la provincia de Buenos aires es vecina a la de Entre Ríos, en Argentina. Incluso, en sentido más amplio aún, se aplica a ideas similares, por ejemplo, las ideas de San Martín eran vecinas a las de Bolívar.

En España, los vecindarios fueron constituidos, durante el régimen del absolutismo monárquico con fines tributarios, compuestos por vecinos, representados por el jefe de cada unidad familiar.

En las colonias hispánicas para que alguien puediera ser considerado vecino debía tener en la ciudad, una casa habitada. Solamente los vecinos podían asistir a las reuniones del Cabildo y tenían derecho a participar en del gobierno de la ciudad. Los primeros vecinos fundadores de las ciudades, recibieron solares (lotes de tierra) por parte de la Corona española, ubicados en la parte más importante de la ciudad, cerca de la iglesia, del centro comercial y del palacio de gobierno. El resto de viviendas, de no fundadores, se ubicaban en zonas más alejadas.