Concepto de yanaconazgo

Entre los aborígenes andinos, los incas, existía una rígida división social jerarquizada. El escalón más bajo lo ocupaban los yanas, que se encargaban de las tareas domésticas en los hogares pertenecientes a la nobleza. Eran yanas, por lo general, aquellos que no podían probar su pertenencia a algún ayllu que se integraba con personas con antepasados comunes. Este denigrado estrato social de los yanas, sujeto a servidumbre, lo formaban además, los cautivos de guerra y los rebeldes. Este sistema de tareas a las que eran sometidos, se llamó yanaconazgo.

Cuando los españoles conquistaron a la población inca, adoptaron la institución del yanaconazgo, pero utilizando la mano de obra aborigen, no tanto para tareas domésticas, sino para actividades agrarias o de pastoreo, manufacturas de lana, y el transporte de productos (porteo) en beneficio de los dueños de los campos.

Estos dueños de estancias o haciendas, eran españoles que no tenían el beneficio de poseer mano de obra aborigen gratuita como los encomenderos, pues no participaron el la conquista sino que arribaron luego, compraron las tierras, y requirieron el trabajo rural a través del yanaconazgo.

Los aborígenes sometidos al yanaconazgo estaban excluidos de la mita (trabajo en las minas) de la que generalmente habían intentado escapar y fueron capturados, no abonaban tributos.

Haciendo un paralelismo con la institución del colonato europeo, ocupaban los yanas en este sistema, un lugar similar al de los siervos de la gleba en la cadena feudal, pues estaban unidos a la tierra que no podían abandonar. Otros eran incorporados a este trabajo, por su calidad de rebeldes, a la ocupación y domino europeo.