Concepto de abono

Abono es una palabra integrada, en una primera acepción, por dos vocablos latinos “ad” = hacia y “bonus” 0 bueno; indicando una tendencia hacia lo bueno o positivo. Su primera aplicación fue la mejora en las condiciones en que vivían los vasallos medievales con respecto a sus señores, en las postrimerías de esa etapa histórica.

En este sentido se aplica a las siguientes situaciones:

a. mejorar la tierra con abonos, que son preparados orgánicos o artificiales que le proporcionan más nutrientes o se los restituyen.

b. al caso de que algo o alguien respalde los dichos de otro, o le preste su confianza o le sirva de garante; por ejemplo: “la violencia recrudeció en estos días, lo que abonó la idea de que se necesita invertir más en seguridad” o “Juan ha avalado la teoría de Pedro, y su prestigio le confirió mayor validez a sus argumentos”; “su éxito está abonado por su experiencia y capacidad”.

En una segunda acepción, proviene, abono, del francés “abonner”; y en este sentido se usa para referirse al pago que se realiza de una obligación: “abonó la deuda en cuatro cuotas” o “ha abonado con retraso, por eso deberá hacerse cargo de los intereses” o “abonó la fianza, y eso le permitió recuperar su libertad”. También se habla de abono cuando alguien se suscribe a algún servicio, mediante el pago de cierto dinero que se debe entregar en forma periódica (suscripción semanal, quincenal, anual). Ejemplo: “estoy abonado al servicio de telefonía celular, y pago un dinero mensual”, “estoy abonado para asistir a todas las funciones del teatro de mi barrio”.

Contablemente se aplica a asentar registralmente una partida favorable a alguien, en el libro de cuentas.