Concepto de acefalía

La palabra acefalía significa literalmente “carente de cabeza, ya que se formó con la unión de dos vocablos griegos: el prefijo negativo “a” y “kephalé” que significa “cabeza”.

En Medicina, la única posibilidad de que exista un ser humano sin cabeza es que se trate de un feto, con nulas posibilidades de subsistir en forma autónoma. Esto ocurre en caso de una malformación que solo se da en embarazos de gemelos, donde uno de ellos no posee cabeza, aunque sí cuerpo, y se une al otro que está íntegro, a través del cuello. Este caso se diferencia de la anencefalia donde el feto es único pero no se ha cerrado en él, el tubo neural.

Concepto de acefalía

Socialmente, la acefalía hace referencia a la ausencia de liderazgo en un grupo humano o vacío de poder, por ejemplo. “nuestra empresa está acéfala, el gerente se tomó vacaciones por un mes y no dejó a nadie en su lugar” o “nuestra familia funciona en forma acéfala ya que nuestros padres nos dejan hacer lo que queramos” o “hemos capturado al jefe de la banda, pero seguramente alguien ocupará pronto su lugar, la acefalía lamentablemente durará poco tiempo”.

Un Estado acéfalo es el que carece de gobierno, lo que puede ocurrir en forma figurada, porque quien gobierna no posea capacidad de mando o haya perdido legitimidad, y entonces la acefalía puede hacerse efectiva, como ocurrió por ejemplo en Argentina, con el mandato de María Estela Martínez de Perón que fue derrocada por el golpe militar en 1976, o con el gobierno de Fernando de La Rúa que debió renunciar ante la presión popular que se manifestó con “el cacerolazo” en diciembre de 2001.

Un gobierno acéfalo en sentido real ocurre cuando el gobernante, especialmente el titular del Poder Ejecutivo, ha fallecido, sufre una grave enfermedad, ha renunciado o ha sido objeto de derrocamiento y aún nadie ha ocupado su lugar. Las Constituciones y leyes que se dictan en su consecuencia prevén estas situaciones y la forma de remediar la acefalía del mando. En Argentina, la acefalía presidencial se soluciona con la toma del poder por el vicepresidente hasta que ocurra una nueva elección. En caso de acefalía también del vicepresidente el orden de reemplazo continúa con el presidente provisional del Senado, luego con el de la Cámara de Diputados y en su defecto con el de la Corte Suprema de Justicia.