Concepto de acogida

La palabra acogida proviene etimológicamente de “accolligere” vocablo del bajo latín que significa recibir a alguna cosa, idea, proyecto o persona, que puede ser mala o negativa; o positiva, cuando la recepción es de modo grato y con buena predisposición. Una buena acogida a una persona implica darle apoyo, refugio, contención o abrigo; a un proyecto o idea, adhesión y respaldo, mostrando beneplácito.

Ejemplos de uso: “el plan de gobierno con muchas restricciones a la compra de bienes tuvo una mala acogida por parte de los consumidores” o “al llegar el deportista, le dieron una acogida muy cálida y cariñosa”.

Concepto de acogida

Existen lugares destinados a acoger a gente necesitada o refugiarla en casos de desastres naturales. Los lugares que son agradables para alojarse y brindan buenas condicionas de estética y confort, se dice que son lugares acogedores, pues invitan a quedarse y disfrutar de ellos. Las personas que son muy buenas anfitrionas también se dice que son acogedoras.

Acogerse a alguna disposición social o jurídica es adherirse a ella, aceptarla, admitirla, para lograr disfrutar de sus beneficios, por ejemplo: “me acogí a la moratoria para poder pagar mis impuestos atrasados con facilidades de pago” o “me acogí a los beneficios jubilatorios”.

También puede alguien acogerse en el sentido de apoyarse en algo que le sirva de excusa para no cumplir con sus deberes: “se acogió a su pasado de carencias para victimizarse y no hacerse cargo de sus hijos”.

En sitios donde la sequía es importante y se necesita recolectar agua, se construyen acogidas o eras, en terrenos desnivelados, como las laderas de las montañas, para poder almacenar el agua de lluvia para transportarlas a un aljibe. Esto fue muy común en la zona de las Islas Canarias.