Concepto de agotamiento

Con agotamiento se designa tanto a la acción como al efecto del verbo agotar, que proviene etimológicamente del latín “eguttāre” y alude a que algo ya ha perdido su contenido, se ha vaciado. Ejemplos: “los recursos económicos del país se han agotado, la crisis es inminente”, “los pozos de petróleo se han agotado”, “la explotación indiscriminada de los recursos naturales conduce a su agotamiento”, etcétera.

Los seres del reino animal cuando son afectados por un cansancio físico y/o mental excesivo sufren agotamiento. La energía los abandona, y se sienten apáticos, desmotivados, sin fuerzas para enfrentar la cotidianeidad de sus vidas. Esto puede ocurrir por haber trabajado físicamente demasiado: “el caballo se desplomó, agotado, tras haber sido obligado a tirar de un carro demasiado pesado” o “el obrero trabajó 12 horas en la fábrica, y se retiró a descansar, agotado” o “corrió la maratón y terminó agotado”; por haber sufrido un gran estrés: “mis nervios están agotados, rendir tres exámenes en el mismo día terminó con mi resistencia psíquica”; o por exceso de actividad mental: “el horario de clases es demasiado extenso, los alumnos culminan agotados la jornada”. El agotamiento físico puede repararse con descanso corporal, durmiendo o reposando. Suele acompañarse de dolores musculares y articulares, taquicardia, etcétera. El agotamiento por estrés o mental, puede reducirse con algunas actividades de distracción, paseos, viajes, reuniones con amigos, etcétera. El agotamiento físico y/o mental puede responder al síntoma de alguna enfermedad (diabetes, hipotiroidismo, anemia, infecciones, cáncer, etcétera) o deberse a padecer del síndrome de fatiga crónica.

Concepto de agotamiento

Jurídicamente se habla de agotamiento para referirse a haber realizado la totalidad de un trámite ante un organismo o ente. Por ejemplo para iniciar un juicio contencioso administrativo primero hay que agotar la vía administrativa, o sea que le haya sido denegada la pretensión por la administración pública.