Concepto de ajuste

La palabra ajuste tiene un origen latino: proviene de “ad” = a, y “justum” = justo, viniendo a significar colocar justo o acomodar una cosa a otra, para adaptarla a su funcionamiento, en caso de una pieza mecánica; o para que se conformen entre sí, así hablamos de ajustar un tornillo o ajustar el motor. También pueden ajustarse por ejemplo las ideas, para adecuarse a las de otras personas y llegar a un acuerdo, o las penas con los delitos, graduándose en función de la gravedad de éstos, o los ingresos con los egresos, para que estos últimos no superen a los primeros.

Ajustarse a lo requerido es satisfacer la demanda peticionada en forma adecuada. Ajustarse a la ley significa cumplir lo dispuesto por ella. Se llama ajuste de cuentas, en sentido contable al asiento que debe hacerse para que las cuentas reflejen su real valor. Pero también se denomina así (ajuste de cuentas) a las represalias que toman las personas en forma privada, como venganza por hechos cometidos contra ellas, las que son ilegales en la actualidad, aunque fueron admitidas en los primeros tiempos históricos.

El ajuste de precios significa acomodarlos a la economía real, por ejemplo en caso de inflación o deflación.

El ajuste de divisas significa adecuar el valor de la moneda extranjera a la local, por ejemplo cuando se realiza una devaluación.

Un ajuste económico estructural es un programa que aplican los Estados para mitigar su déficit, reduciendo el gasto público, bajando, o no aumentando salarios a estatales, no realizando obras públicas, etcétera, y aumentando impuestos.