Concepto de alumbrar

La palabra alumbrar es un verbo que procede del latín “alumbrare”, integrado por el prefijo “ad” en el sentido de “hacia”; “lumen” que reconoce su origen en la raíz indoeuropea “leuk” que puede traducirse como luz o brillo, más el sufijo de terminación verbal, “ar”.

Cuando mencionamos la acción de alumbrar, nos estamos refiriendo a una fuente lumínica que ilumina o llena de luz alguna cosa, quitando la oscuridad. Por ejemplo: “Alúmbrame con la linterna para poder bajar esta escalera sin caerme, ya que está oscuro y se ha cortado la luz”, “Enciende la luz para alumbrar la habitación, ya es de noche” o “Cosía la pobre mujer alumbrando su labor con la luz de una tenue vela”.

Concepto de alumbrar

Para alumbrar se necesita alguna fuente lumínica. Algunas son naturales, como el sol o el fuego, y otras, creaciones humanas, como una linterna o una lamparita eléctrica. El alumbrado público son las fuentes de luz que se colocan en las calles y espacios públicos (edificios, plazas o parques) por razones estéticas y de seguridad.

Se denomina también alumbrar al acto del nacimiento, cuando el bebé sale del vientre materno a la luz de la vida extrauterina. Ejemplo: “Alumbró a una hermosa niña, y a los dos minutos, un varoncito inesperado”.

También se habla de alumbrar en el sentido de ideas o productos literarios o artísticos que se dan a conocer: “Se alumbró una obra desconocida de un autor famoso ya fallecido, que permanecía en las sombras, oculta en un viejo baúl”. El filósofo griego, Sócrates decía que el conocimiento estaba oculto en la oscuridad de la mente del alumno, y el maestro debía alumbrarlo, guiándolo a través de preguntas para que saliera a la luz, del mismo modo que una madre alumbra a su hijo al darle nacimiento.