Concepto de ambiguo

Ambiguo es una palabra de origen latino. Proviene de “ambiguus”, que significa obrar por ambos lados, lo que le confiere a la acción un carácter poco claro, por su falta de precisión al no inclinarse por una dirección única.

Lo ambiguo puede entenderse en más de un sentido, y no aporta a la clarificación de la cuestión. Cuando alguien realiza un comentario ambiguo, unos pueden entenderlo en un sentido y otros en otro. Por ejemplo cuando se dice: “La acción presidencial me parece acertada, y digna de descrédito”.

Una conducción política es ambigua, cuando toma en ciertos casos medidas que favorecen a los humildes y desfavorecidos socialmente, y por otro lado, por ejemplo, aplica impuestos sin distinción entre sectores sociales.

Las personalidades ambiguas son las de aquellos individuos que no siempre actúan igual. Tienen sexo ambiguo aquellos seres que no tienen definidos sus genitales, impidiendo clasificarlos como masculinos o femeninos, por defecto congénito de sus órganos sexuales externos.

En Leguaje es la Semántica la que se ocupa del significado de las palabras, y éstas pocas veces tienen una precisión absoluta pues las ideas están en el lenguaje representadas por símbolos convencionales. Lo que estos símbolos representan lo hallamos en los diccionarios. Sin embargo, hay palabras que poseen más de un significado, y por eso se denominan ambiguas o polisémicas, por ejemplo, la palabra fin, la palabra banco o la palabra vela. La verdadera significación, en general puede descubrirse gracias al contexto en que se utiliza.

También gramaticalmente se llaman ambiguas aquellas palabras que pueden usarse en femenino o masculino, como el calor o el calor.