Concepto de anodino

El origen etimológico del concepto anodino se encuentra en el latín y más exactamente en la palabra anodynus. No obstante, hay que dejar claro que esta a su vez procede del griego y en concreto del término άγώδυνος que podría traducirse con el significado de “que calma el dolor”.

Teniendo en cuenta dicho origen etimológico ya podemos entrar a definir de manera más exacta a qué se refiere el concepto que nos ocupa. Así, este, según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, viene a ser empleado como un adjetivo que es sinónimo de ineficaz, insignificante o insustancial.

Es decir, esto vendría a significar que algo o alguien carece de importancia o de interés. Partiendo de dicha explicación un ejemplo del uso de anodino podría ser el siguiente: “Aquel joven estaba cansado de su anodina existencia y tomó la decisión de ponerle fin a la misma suicidándose”.

No obstante, hay que subrayar que anodino es una palabra que tiene una segunda acepción, según el mencionado diccionario. En este caso, y aunque es necesario subrayar que es una versión poco utilizada de aquella, se emplea en el ámbito de la ciencia y en concreto en el de la Medicina.

En este caso viene a emplearse como un sustantivo con el que se hace referencia a todo aquel medicamento o sustancia que tiene como claro objetivo el conseguir calmar el dolor o por lo menos disminuir las molestias de un paciente en cuestión.