Concepto de arrepentimiento

Arrepentimiento es una palabra de origen hebreo cuyo significado es volver, refiriéndose a la vuelta del hombre pecador a la salvación divina, cambiando su pensamiento y sus acciones, y refugiándose en el Señor.

Para tener que arrepentirse alguien debió haber pensado o actuado de modo incorrecto, o renegado de Dios, o haber incurrido en cualquier otro pecado. Quien se arrepiente pide perdón y cambia su modo de ser, sentir y actuar. Según la Biblia solamente quien manifiesta un sincero arrepentimiento podrá ingresar en el paraíso.

El emperador romano Constantino, perteneció a una época donde el Imperio Romano era pagano, creían en muchos dioses, que eran inflexibles con los pecadores. Constantino había cometido muchos pecados, como el haber mandado a matar a su propio hijo, dejándose engañar por las calumnias de su esposa que lo había acusado de intentar seducirla. Cuando descubrió la mentira, también ella fue asesinada. En esos tiempos, el cristianismo extendía su influencia en el imperio y permitía a través del arrepentimiento salvar el alma de los creyentes, lo que motivó que Constantino abrazara esa fe antes de morir, arrepintiéndose de sus terribles errores.

Cotidianamente también empleamos la palabra arrepentimiento para referirnos a que nos afligimos cuando hacemos daño a otro, que no siempre son pecado, con palabras, gestos o acciones y pedimos perdón, lamentándonos de haber actuado o pensado de esa manera. Por ejemplo, “me arrepiento de haberle dicho la verdad a mi madre sobre su enfermedad, pues quedó muy angustiada”.

En Derecho, la figura del arrepentido alude a aquellos delincuentes, que luego de cometer el acto ilícito contribuyen a descubrir a sus cómplices u ofrecen otros datos relevantes a la investigación, obteniendo alguna morigeración en su propia condena.