Concepto de atorado

La palabra atorado hace referencia a la acción y al efecto del verbo de primera conjugación, atorar, que procede del latín “obturāre”, en el sentido de impedir la circulación, entorpecer, atascar u obstaculizar.

Se aplica en varios contextos, por ejemplo: “La cañería se ha atorado con los residuos sólidos que se han arrojado por ella”, “El tránsito está atorado a esta hora de la mañana por la gran cantidad de automóviles que circulan y la caravana ha alcanzado las dos cuadras, apenas avanzando”, “Esta sala está atorada de muebles, debes hacer más espacio para poder caminar por ella con menos dificultad”.

Concepto de atorado

En una conversación, se dice que ella se atora cuando se turba o no se encamina a un entendimiento: “Las conversaciones diplomáticas entre los dos Estados se han atorado ya que ninguno de ellos quiere hacer la más mínima concesión para solucionar el conflicto”.

En muchos países de América Latina, como Argentina, Uruguay, México, Venezuela, El Salvador o Cuba, atorarse es sinónimo de atragantarse, lo que sucede cuando queda algún elemento sin pasar por la garganta y el individuo se ahoga o asfixia: “Estaba comiendo un caramelo duro, y sin querer se le atoró en la garganta, si no lo hubiéramos ayudado a expulsarlo se hubiera ahogado ya que estaba poniéndose azul”.

Hay personas que sienten que tienen algo atorado en su garganta, pero esto es solo una sensación que le impide tragar normalmente. Muchas veces la causa es el endurecimiento del músculo cricofaríngeo, situado detrás del cartílago cricoides. En la gran mayoría de los casos la causa es el estrés. Otros motivos que provocan esa sensación son problemas en la glándula tiroides o la presencia de tumores.

También se aplica a un mecanismo cuando deja de funcionar: “Se me atoró la palanca de cambio de mi automóvil y casi provoco un terrible accidente” o “El cierre de mi campera se quedó atorado y tuve que romperlo para poder quitarme el abrigo”.