Concepto de bravo

Según el diccionario de la Real Academia Española, la palabra bravo, tiene su etimología en el vocablo latino “pravus” que significa malo, salvaje, inculto y cruel, aunque hay estudiosos que opinan que esto es cuestionable porque la “p” no evolucionó en castellano hacia la “b”, siendo otra de las posibilidades que proceda del latín “barbarus” (extranjero) aunque este origen tampoco resulta demasiado creíble.

Teniendo entonces como incierto el origen del término bravo, podemos definir “bravo” como una característica de animales o personas que actúan de modo valiente e intrépido, teniendo en los animales una connotación de ferocidad, por ejemplo “el bravo toro, atacó al torero, lastimándolo”. Se aplica a aquellos que son salvajes e indómitos.

En las personas alude a aquellas que presentan un carácter exaltado, pelean por sus ideales y no se resignan ante las adversidades: “ese hombre es muy bravo, discute de modo apasionado y alza el tono de su voz”.

Como interjección se usa como ovación, para demostrar entusiasmo y alentar a quien se dirige, en general acompañada de aplausos: “¡Bravo! Tu actuación fue magnífica, lograste emocionarme”.

Un terreno bravo es el que permanece en su estado natural, sin haber sido cultivado, y referido al mar se aplica el calificativo cuando el oleaje es muy fuerte.

Existe un himno patriótico venezolano “Gloria al bravo pueblo” que data de 1810 y que se convirtió en su himno nacional en 1881, donde es el pueblo el que goza de esa calificación por su valor en la lucha por su liberación, y contra la opresión.

Bravo es además un apellido español e ítalo-español.