Concepto de brillo

Del verbo italiano brillare procede el actual concepto de brillo que es empleado en la mayoría de las ocasiones para referirse a la luz que emite o que está reflejando un objeto en concreto. Un significado que se aplicaría en frases como la siguiente: “El brillo de aquella joya era deslumbrante”.

No obstante, también es frecuente que dicho término sea utilizado para referirse al resplandecimiento de una cualidad o de una característica de un ser humano. De esta manera se podría decir: “El brillo de sus ojos dejaba muy patente que el amor que sentía por él era muy real e inmenso”.

Una tercera acepción del concepto que estamos abordando es aquella que identifica brillo como el lucimiento de una persona por elementos como su belleza o su talento. Ello trae consigo, por supuesto, la admiración de quienes lo contemplan. Un ejemplo de esto es: “El brillo de su oratoria es algo innegable”.

Asimismo tampoco hay que pasar por alto el hecho de que existe una expresión utilizada en física y que se llama brillo absoluto. Un término con el que, según el Diccionario de la Lengua Española, se intenta describir la cantidad de luz que es debida a la “propia emisión de una fuente luminosa”.

Pero no sólo en este campo científico es utilizada la palabra brillo. Así, en otros ámbitos como la astronomía o la mineralogía también es empleado el mismo. En el primer caso para definir la resplandecencia aparente de ciertos objetos astronómicos. Y en el segundo caso para referirse a la forma que tiene una gema, o un mineral en general, de reflejar la luz.