Concepto de caja

La palabra latina “capsa” que a su vez deriva del verbo “capere” (asir, tomar) es el origen etimológico de la palabra caja, que alude a un receptáculo de diversos materiales, cartón, madera, plástico, hierro o acero, según lo que esté destinado a contener, con el fin de guardar cosas en su interior, para almacenarlas, preservarlas o transportarlas. En general poseen tapas, separadas o unidas al resto de la caja. Presentan diversas formas. Las destinadas a regalos suelen decorarse.

Se usan cajas de cartón para guardar alimentos sólidos, o también combinado el cartón con otros elementos para guardar y comercializar líquidos en envases que se denominan tetra brick. Las cajas son utilizadas en las mudanzas para transportar pertenencias, como ropa, utensilios, papelería y mobiliario menor; para colocar en ellas alhajas, y presentarlas para regalo; y para proteger y trasladar instrumentos musicales, entre otros usos.

En los comercios, la caja sirve para guardar el dinero que surge de las operaciones de venta de productos, y de ella se extraen también los fondos necesarios para pagar a los proveedores. Esta entrada y salida de dinero, se denomina movimientos de caja. La caja fuerte, en general de hierro o acero, es donde se guardan las sumas de dinero, alhajas valiosas y los documentos más importantes.

En Biología se habla de caja torácica, para nombrar un conjunto de huesos que tienen por misión resguardar al corazón y a los pulmones.

En los aviones, se coloca la caja negra, para registrar grabando, lo que sucede en la cabina, a fin de determinar las causas, en caso de accidente.

Las cajas grandes (cajones) de madera que se usan para enterrar a los muertos, se denominan ataúdes.

En los carruajes, la caja es el sitio donde las personas van sentadas, sobre una base que descansa sobre ruedas, para ser movidas a tracción a sangre.

En los automóviles, la caja de cambio, transforma su velocidad, modificando las revoluciones que el motor transmite a las ruedas.

“Caja boba” es la denominación con que frecuentemente se alude al aparato de televisión, pues los televidentes no interactúan con lo que observan en la pantalla, se mantienen pasivos, y poco a poco, esa caja absorbe sus pensamientos.