Concepto de clásico

La palabra clásico nos remite en su etimología al vocablo latino “classicus” que hacía referencia a los ciudadanos que pertenecían a las clases más ricas de acuerdo al censo poblacional que dividió a las personas residentes en Roma, por sus posesiones, según la reforma llevada a cabo por el rey Servio Tulio.

Aulo Gelio abogado y escritor romano del siglo II, usó la designación de escritor clásico para aquel que escribía del modo más correcto.

Actualmente lo clásico es lo que sirve de modelo a imitar tanto en el plano artístico o científico como literario. Decimos así, por ejemplo, que “La Divina Comedia” o “El Quijote” son obras clásicas de la Literatura.

El arte clásico se mide por criterios racionales. La Música clásica alude a la música culta, y se ejecuta en general en ambientes solemnes. Con la expresión danzas clásicas se hace referencia al ballet, que exige el empleo de determinadas técnicas.

En el Renacimiento, se consideró clásico al arte y a la cultura griega y romana que procuraban hacer renacer, o sea que readquirieran su vigencia.

En Roma recibió el nombre de Derecho Romano Clásico, aquel que marcó su esplendor; abarcando desde la época de los hermanos Graco (133 a. C.) hasta el Bajo Imperio instaurado por el emperador Diocleciano en el año 284; caracterizado por el despliegue de una importante obra, tanto legislativa como jurisprudencial.

Cuando hablamos de una persona clásica hacemos referencia a que se ajusta a lo tradicional. En ese mismo sentido la educación clásica es la que resulta conservadora, centrada en el docente, con alumnos pasivos que repiten de memoria, textos impresos, y apuntes dictados por el maestro.