Concepto de claudicar

La palabra claudicar es un verbo que proviene del latín “claudicare” a su vez procedente de “claudus” con el significado de aquel que cojea al andar, que fue uno de los defectos físicos que poseyó el emperador romano Claudio, que también tenía una gran debilidad física y de carácter, pero que rigió los destinos imperiales entre los años 41 y 54, y se destacó sin embargo por su brillantez intelectual y el cariño que despertó en su pueblo.

Claudicar es la acción de perder vigor o fuerzas frente a un adversario, para transigir o ceder a su presión o reclamos, pudiendo ser el que desencadena la claudicación, un fenómeno natural o social, un animal o un ser humano. Por ejemplo: “Sus fuerzas lo abandonaron, e imposibilitado de resistir por más tiempo claudicó ante las llamas que devoraban su hogar y se entregó a la muerte”, “Al ver que las fuerzas enemigas eran mucho más fuertes, y para salvaguardar a sus soldados, el comandante claudicó ante su rival” o “Tras fallar varias veces en los exámenes de ingreso a la Universidad, claudiqué a la idea de convertirme en ingeniero”.

Concepto de claudicar

También se aplica a renunciar a las ideas, principios o creencias: “Yo claudiqué a mi fe luego de sufrir la muerte repentina de mis padres, en cambio mi hermano se aferró a ella con mayor vehemencia” o “el santo prefirió perder la vida antes que claudicar de su religión”.

En el lenguaje médico la claudicación ocurre cuando el sujeto debe detener su andar por fatiga muscular de los miembros inferiores, por falta de oxigenación debido al bajo aporte de sangre ocasionado por el estrechamiento arterial, que le provoca un intenso dolor, que cede al detenerse.