Concepto de compartir

La palabra compartir se formó de la unión de dos términos latinos “cum” que equivale a nuestra proposición “con” y “partire” con el significado de “dividir”. De parecida etimología es compañero que alude a quienes comparten el pan, usado especialmente en sentido religioso.

Compartir es dividir lo que se tiene, para repartirlo, para disfrutarlo o lamentarlo con otros. El objeto compartido puede ser material (alimentos, abrigo, gastos, vivienda, libros, animales, etcétera) o inmaterial, como ocurre con los sentimientos (amistad, amor, dolor, alegría, entre otros) y las ideas, las opiniones o la información.

Concepto de compartir

Para que pueda ejercerse esta acción al menos se necesitan dos sujetos u objetos. Ejemplos: “Voy a compartir estas golosinas con mi amigo mientras tomamos un té” o “Tengo un solo enchufe en la cocina, para compartir entre el televisor y el microondas, así que no podré usar ambos aparatos juntos”, respectivamente.

En lo que respecta a los sentimientos cuando se comparten los momentos buenos son más intensos y gratos, y los malos, un poco más llevaderos. A veces se elige con quien deseamos compartir ciertos lapsos de tiempo o toda nuestra vida, y en otros casos, esta situación nos es impuesta, como ocurre cuando debemos compartir una celda con otro recluso, o la habitación de un hospital con otro paciente.

Compartir los bienes materiales que alguien tiene, con otro u otros a los que les son negados o escasos, hacen a la caridad, una virtud muy apreciada en el cristianismo y
otras religiones, y como valor ético.

En los centros de enseñanzas es una de las primeras lecciones que se imparten a los niños, ya que cuando son pequeños son propensos a tomar para sí los juguetes y materiales didácticos, pues prevalece un sentimiento egoísta que luego en un desarrollo normal tiende a ir desapareciendo gradualmente para comenzar alrededor de los 7 años a comprender las necesidades ajenas, siendo también decisivo en ello el temperamento de cada niño y los ejemplos que reciba.