Concepto de complemento

Originada etimológicamente en el vocablo latino “complementum” la palabra complemento alude a lo que se añade a otro ser o cosa principal, con el fin de mejorarlo o acabarlo, en su estructura o función.

La calidad de complemento puede ser dada a una persona: “eres en mi vida, amigo, un complemento necesario para sentirme plena” o “Juan será el complemento de Mateo para que refuerce su aprendizaje”; a un animal: “si no tuviera a mi perro como complemento, no podría manejarme solo por la vida, con mi ceguera”; a una palabra o varias palabras, con respecto a otra: en la oración “Juan viajó por Europa”, “por Europa” es un complemento circunstancial de lugar”; a una idea: “Tu teoría sobre educación de niños complementa mis estudios sobre educación general”; o de una cosa con respecto a otra: “ese sombrero complementa perfecto tu atuendo”.

En la industria farmacéutica, se usan para reforzar dietas con ciertas carencias nutricionales, los complementos vitamínicos, para lograr una alimentación completa.

En el Derecho Laboral, hay ciertas remuneraciones que complementan el sueldo del trabajador, como ocurre con el sueldo anual complementario o aguinaldo, que consiste en un salario básico que una vez al año (o repartido en dos cuotas semestrales) se añade a la remuneración habitual.

En Gramática, los complementos modifican, completan o explican el significado de algún otro elemento de la oración, ya se trate del sujeto, de otros complementos, o del verbo, en este último caso, como el ya citado complemento circunstancial de lugar. También pueden serlo de tiempo, por ejemplo “Miguel estudió ayer” o de modo: “El niño saltó alegremente”.

En Geometría, el ángulo que completa un recto, al sumarse a otro, se llama complemento o complementario, nombre que también recibe el arco que forma al sumarse a otro, un cuadrante.