Concepto de cosmología

El origen etimológico de la palabra cosmología es griego, viene de “cosmos” con el significado de orden y “logos”, de tratado, siendo el estudio o tratado sobre el universo, su origen, estructura, leyes que lo rigen, lugar del hombre en el mismo, y destino.

El universo fue objeto de estudio por las más remotas civilizaciones ya que el secreto que encierra, capturó la atención del ser humano desde siempre, mezclándose para explicarlo la ciencia y la religión, existiendo al respecto una cosmología religiosa y una física, a las que se añade una cosmología filosófica.

La cosmología griega daba a los dioses gran participación en la formación del universo y su curso. Esta explicación la dieron la mayor parte de los pueblos politeístas del mundo, con variantes particulares. La Cosmología cristiana se basó en la existencia de un único Dios creador del universo. Para Santo Tomás (1224-1274) en la cúspide de lo creado está Dios, como acto puro, ilimitado, perfecto y primer motor, mientras la materia es potencia pura, ubicada en la base. Solo Dios existe por sí mismo, y es causa de todo lo demás que existe en el universo.

En el inicio del siglo XVIII recién se comprobó que el universo no estaba solo integrado por nuestra galaxia, existiendo otras similares a la nuestra. En el siglo XX se descubrió que nuestra galaxia posee forma espiralada.

Fue Christian Wolf, en su obra “Cosmología generalis” de 1730, el que empleó el vocablo por primera vez.

La teoría de la relatividad de Einstein y la del Big Ban han contribuido al desarrollo de la Cosmología, a lo que se suma el desarrollo tecnológico que permite la observación más detallada y precisa del universo. El telescopio está siendo desplazado por los aceleradores de partículas, que genera una multitud de partículas, por colisión, de unas contra otras, usando un campo electromagnético.