Concepto de Cursi

Una de las palabras sobre las que más se discute su origen es, sin duda alguna, cursi. Y es que muchas son las teorías que nos hablan acerca de cómo surgió y de dónde este concepto siendo una de las más aceptadas la que determina que proviene del latín. En concreto en este caso se expone que emana de la expresión cursi omnia, que vendría a traducirse como “para todos”.

No obstante, otra de las teorías existentes acerca del origen de este concepto lo encontramos en la ciudad de Cádiz. En ella durante el siglo XIX era el adjetivo empleado para referirse a unas chicas de la familia Sicour que intentaban mostrar a todo el mundo su mayor rango social.

Centrándonos ya en el significado actual del término, tenemos que exponer que el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua subraya que la primera acepción de cursi es la que se utiliza para definir a todo aquel artista o escritor que pretende mostrar en sus obras un refinamiento excesivo.

Por otra parte, el término cursi es un adjetivo, aunque en ocasiones se usa como sustantivo, que se utiliza de manera coloquial para hacer referencia a toda aquella persona que tiene la cualidad de intentar presumir de ser fina o elegante sin que en realidad lo sea; "es muy cursi, se viste como una gran dama, pero cuando habla se nota su escaso nivel de instrucción".

Se estila calificar a algo de cursi, además. aunque no conste en la RAE, cuando resulta romántico en exceso, por ejemplo "esta novela es muy cursi, no puede dar todo por amor".

Y, finalmente, la tercera acepción que le otorga el citado diccionario al concepto que nos ocupa es el de un adjetivo que se emplea para definir a toda cosa que, aunque tiene apariencia de riqueza y elegancia, se caracteriza por ser ridícula y de muy mal gusto.