Concepto de definitivo

Algo definitivo, en latín “definitīvus”, es aquello que no tiene vuelta atrás, que es inamovible, que no puede cambiarse. Es lo que resulta luego de definir una cosa o situación, del latín “definere” que implica darla por terminada luego de establecerle sus límites.

Se usa en varios contextos, por ejemplo: “Mi decisión es definitiva, pienso abandonar la ciudad, y nadie cambiará eso”, “Nunca digas que algo es definitivo, las situaciones de la vida mutan todo el tiempo”, “La muerte es lo único que podemos calificar como definitivo”, “Mi carácter es muy obstinado, cuando me niego a algo, es definitivo” o “Definitivamente no quiero volver a ver jamás al delincuente de mi primo”.

Concepto de definitivo

Cuando decimos la expresión “en definitiva” es que hemos sacado una conclusión de lo expuesto: “En definitiva, de todo lo que dijo, me quedo con que el examen incluirá solo lo dado en clase”, o “Luego de leer todo este texto, en definitiva, lo importante es solo el final”.

En Derecho, un contrato definitivo es el acuerdo final al que llegan las partes (personas físicas o jurídicas, nacionales o internacionales) luego de debates, propuestas y borradores y que concluye las negociaciones, fijando los derechos y deberes de cada una y las condiciones del trato. Mientras haya acuerdo, el contrato definitivo rige, y puede, si es legal (con objeto lícito y no contraría normas de orden público) hacerse valer judicialmente en caso de no ser respetado por alguna de los contratantes. Por acuerdo de partes, el contrato, aún cuando revista carácter definitivo, puede modificarse.

En lo que se refiere a las sentencias, se llaman definitivas a las que ponen fin a la cuestión jurídicamente planteada, luego de analizar los hechos, el Derecho y la prueba ofrecida si correspondiere. Se diferencian de las interlocutorias en que éstas resuelven solo aspectos parciales o incidentes. Las sentencias definitivas de primera y segunda instancia, bajo ciertas condiciones y requisitos pueden apelarse. Cuando ya no hay modo de recurrirlas ante una instancia superior esas sentencias definitivas se transforman en sentencias firmes y hacen cosa juzgada, no pudiendo ya plantearse de nuevo la cuestión de fondo.

En Peluquería, un alisado definitivo, consiste en colocarle ciertos productos al cabello bajo determadas condiciones de calor, que lo hace lucir lacio durante mucho tiempo.