Concepto de deleznable

El adjetivo deleznable se originó de la unión de dos términos latinos: el prefijo “dis” que indica separación, y el adjetivo “lenis” en el sentido de blando, inconsistente, resbaladizo, quebradizo, frágil, de poca importancia, y de allí deleznable pasó a aplicarse a las cosas de poca duración, importancia, y fáciles de romper, por ejemplo: “La casa de mi prima es tan humilde que su mobiliario es deleznable, voy a organizar una colecta entre parientes y amigos para comprarle otros de mejor calidad” o “La ropa que usas es deleznable, seguro que al lavarla la tela se abrirá y también se achicará”.

Concepto de deleznable

Los materiales que se disgregan fácilmente y/o son resbaladizos son otros que puede decirse que son deleznables, por ejemplo: “La arquitectura islámica trabajó materiales deleznables como el barro, con él construyeron bóvedas y muros” o “Los materiales deleznables que están sobre una pendiente pueden provocar avalanchas”.

También se aplica el calificativo negativo de deleznable, por extensión y con tanta habitualidad que la RAE ya lo ha aceptado como acepción del término, a aquellas conductas malignas y viles, despreciables, propias de quienes tienen una moralidad dudosa o realizan acciones ilegales. Por ejemplo: “Hacer trabajar a menores de edad exponiendo sus vidas durante la Revolución Industrial puede calificarse cuanto menos, de deleznable”, “Tu conducta ha sido deleznable, no sé como pudiste abandonar a tu madre gravemente enferma y partir de vacaciones”, “El racismo y la xenofobia son ideologías deleznables” o “Es deleznable el comportamiento del empleado que defraudó a su jefe que confiaba en él, quedándose con el dinero de la recaudación del mes”.