Concepto de déspota

En la lengua italiana encontramos el origen del término déspota, y más concretamente en la palabra despota. Un adjetivo que tiene tres acepciones siendo una de las más conocidas aquellas que viene a definir a todo aquel rey o monarca que gobierna sin someterse ni respetar ningún tipo de ley.

A lo largo de la historia muchos son los soberanos que podrían haber recibido dicha calificación. Uno de ellos es Ricardo III de Inglaterra que, para muchos, es el rey déspota por excelencia del país citado pues, a pesar de que estuvo muy poco tiempo en el trono, dejó tras de sí un sinfín de tramas palaciegas y acciones crueles simplemente por mantener el poder.

En relación con el primer significado se encuentra la segunda acepción que tiene el término que nos ocupa. En este caso, déspota viene a emplearse para describir a toda aquella persona que no sólo abusa de la autoridad que tiene sino que además trata con mucha dureza a sus subordinados.

De esta manera, por ejemplo, podría emplearse el adjetivo en frases como la siguiente: “El jefe de Raquel es un déspota. No sólo humilla a los trabajadores y los ridiculiza sino que además aprovecha su condición para obligarles a que estén en su puesto laboral mucho más tiempo del que les corresponde”.

La tercera acepción del concepto que nos ocupa viene a referirse a una definición relacionada con el pasado. Y es que dicho adjetivo también se utiliza para identificar a un hombre que era el mando supremo, el líder, en algunos pueblos de la antigüedad.