Concepto de detalle

El origen de la palabra detalle es latino. Del latín pasó al francés como “détail” derivado del verbo détailer, en donde “de” designa disminución y “taíler” es sinónimo de cortar. Luego del francés lo tomó el español, aludiendo con “detalle” a los recortes de un todo, a los fragmentos, pormenores o pequeñas partes de una cosa, o de un texto o de una idea, de una cuenta o de una conversación. Ejemplos: “el detalle de tu vestido realizado en otro tono, le confiere más elegancia”, “Juan es muy meticuloso, cada detalle de ubicación, aseo y orden, es observado con él con atención para que todo esté como corresponde”.

Concepto de detalle

Cuando pedimos que nos detallen lo que gastamos, estamos refiriendo que nos interesa que no nos den el total del consumo, sino que se enumere en forma separada cada artículo, servicio o producto solicitado con su precio correspondiente. Ejemplo: “el albañil me pasó el presupuesto total de la obra, pero yo necesito que me detalle cada uno de los trabajos, diferenciando material y mano de obra”.

En una explicación podemos contar cada detalle del objeto o evento que exponemos, dando todas sus características o peculiaridades, o hacerlo de modo más global, evitando los pormenores o detalles. Los análisis incluyen los detalles, las síntesis los evitan. Cuando decimos “no entremos en detalle” estamos tratando de evitar en una conversación ciertos aspectos engorrosos o problemáticos.

También con detalle se puede hacer referencia a los gestos de delicadeza y cortesía que se siguen en reuniones o eventos sociales. Ejemplos: “El novio tuvo un detalle de cortesía al sacar a bailar a todas las invitadas”, o “la mesa estaba adornada tomando en cuenta detalles de elegancia”.