Concepto de detrimento

La palabra detrimento proviene del latín “detrimentum” que procede del verbo “deterere” integrado por el prefijo “de” que indica un descenso y por “terere” con el significado de “rozar” o “frotar” por lo que puede traducirse como desgaste por frotamiento.

El detrimento implica el efecto de dañar o perjudicar moral o materialmente en forma leve o parcial con intención o dolo o por culpa o imprudencia, lo que jurídicamente, probado el deterioro y el perjuicio sufrido obliga a quien lo ocasionó a reparar el daño si fue un hecho humano voluntario. El detrimento implica un menoscabo o deterioro que perjudica a algo o a alguien. Ejemplos: “la acción del hombre sobre la naturaleza ha ido en detrimento de la biodiversidad”, “si no haces la tarea eso irá en detrimento de tu calificación”, “el exceso de libertades ha ido en detrimento de las buenas costumbres” o “el detrimento moral se manifiesta en la falta de empatía y solidaridad”.

Concepto de detrimento

Pero también el detrimento puede aplicarse a uno mismo: “sufro un detrimento de mi patrimonio por haberme excedido en los gastos” o “mi salud ha ido en detrimento a causa de mis excesos con el tabaco y el alcohol”.

También puede ser objeto de detrimento una persona jurídica como una empresa o el propio Estado: “los malos negocios de los socios hicieron evidente el detrimento del patrimonio de la entidad” o “Las malas políticas económicas mostraron el detrimento de las arcas del Estado”.

El sujeto activo que provoca el detrimento puede ser el ser humano como en los casos expuestos u otros agentes como por ejemplo: “los campesinos sufrieron un detrimento de su ganado al ser atacado por lobos” o “las inundaciones contribuyeron al detrimento económico de la región”.