Concepto de diferir

El verbo diferir proviene etimológicamente del latín “differre”, compuesto por “dis” que indica separación o disgregación; y “ferre” que indica llevar.

Por lo tanto, diferir puede definirse como la separación temporal de algo que debía cumplirse en determinado tiempo, hacia otra fecha más distante. Es aplazar (fijar un nuevo plazo para más tarde). Ejemplos: “diferí el cumplimiento de mi obligación de pago, firmando un convenio con mi acreedor, que me lo refinanció, con intereses muy altos”, “el profesor decidió diferir la fecha del examen para el próximo mes para que tengamos más tiempo para estudiar”.

Los cheques diferidos son órdenes de pago que se dan por parte de un cliente que es titular de una cuenta corriente, a su Banco, para que le abone el importe consignado en el documento, a su portador o a la orden de quien se haya emitido, según sea el caso, extrayendo los fondos de la cuenta del librador, pero en una fecha posterior al de su emisión. Funcionan como títulos de crédito.

En Contabilidad se llama activo diferido, a los pagos que se realizan por utilidades aún no aprovechadas, como por ejemplo las inversiones que realiza una empresa al instalarse.

Pero también el alejamiento o dispersión, que implica diferir, puede no ser en el tiempo sino en las ideas. Cuando los pensamientos de dos o más personas son distintos, discrepantes, no coincidentes, decimos que difieren.

Estas diferencias también pueden ser con un objeto o sujeto por su color, forma, olor, sabor, textura, función, etcétera. Los conjuntos pueden diferir por el número o tipo de sus elementos. Los efectos pueden diferir en relación a una causa. Los medios pueden diferir en relación a los fines, etcétera.