Concepto de evocación

La palabra evocación tiene un origen latino. Hace referencia a la acción y efecto del verbo evocar que procede de “evocare” compuesto por el prefijo que indica lo que está afuera: “e” y por “vocare” con el significado de “llamar”. Es por ello que la evocación alude a que algo del pasado vuelva a hacerse presente en nuestra memoria o imaginación.

En el ámbito de la religión o de la magia las llamadas, para que el fenómeno no físico se haga visible, se hacen mediante invocaciones, que son órdenes para que el espíritu haga algo, en este caso que se presente: oraciones, hechizos, frases, conjuros, súplicas, posesiones demoníacas, etcétera. Los guerreros romanos evocaban a los dioses de otras ciudades con las que tenían conflictos bélicos para que acudieran en su ayuda, abandonando a los pueblos enemigos, bajo la promesa de mejores ofrendas.

Concepto de evocación

Como proceso cognitivo, la evocación consiste en el acto de recuperar la información guardada en la memoria. La evocación será mucho más fácil si los datos o hechos han sido retenidos de modo estructurado, si es algo que nos ha interesado material o sentimentalmente, y si la hemos relacionado en forma significativa con otros datos almacenados. Esta evocación o recuperación de la información puede ser hecha en forma espontánea, como a quien le viene a la mente la imagen de su padre dándole un consejo en una situación difícil, o puede obedecer a una necesidad, como el caso de que estemos frente a una situación de evaluación y necesitemos responder ciertas preguntas cuyas respuestas hemos estudiado.

La evocación también se aplica al recuerdo de personas, animales o eventos significativos individuales o sociales, que se hacen a modo de homenaje: “Hoy evocamos el paso a la inmortalidad del héroe de nuestra nación”, “Cuando evoco las travesuras de mi perro que ya no está conmigo, me pongo triste y nostálgico” o “En la escuela se evocó un nuevo aniversario de la Guerra de Malvinas”.