Concepto de fatídico

La palabra fatídico es un adjetivo que procede del latín “fatidicus”, que se deriva de “fatum” que significa destino, y que puede definirse como todo aquello que aventura o presagia un mal o desgracia y esas desventuras en sí mismas. Siempre posee una connotación negativa.

Ejemplos de uso: “Tienes una visión muy fatídica de tu vida y tu futuro, debes ser mas positivo”, “El niño, hijo de una madre alcohólica, indigente y desamorada, que lo abandonó a su suerte en una fría noche poco después de nacer, tenía un destino fatídico”, “Tuve un sueño fatídico en el que se caía el avión en el que viajaré a Europa el próximo año”, “El fatídico desenlace de la pelea fue consecuencia de la furia con la que se agredieron los equipos rivales”.

Concepto de fatídico

Los presagios fatídicos en la antigüedad que llegaban a través de sueños o adivinaciones eran muy tomados en cuentas en las decisiones trascendentes. Para los antiguos romanos los “dies atri” eran esos días que estaban condenados a ser malos, fatídicos y por lo tanto no convenía realizar actividades. Muchas veces eran anunciados y eso hacía que ante la posibilidad de que sobrevenga un hecho fatídico lo mejor era dejarlos para otra oportunidad, lo que hasta podía detener ejércitos ante el vaticinio fatídico de una derrota.

Los hechos y destinos fatídicos son muy comunes como argumento de obras literarias, obras teatrales y de películas. En “La vida es sueño” de Calderón de la Barca, el príncipe Segismundo sufre el encierro por recaer sobre él augurios fatídicos. El arte también refleja lo inexorablemente terrible. Por ejemplo el “Guernica” de Pablo Picasso, intenta hacer un llamado reflexivo contra las guerras y sus consecuencias fatídicas.