Concepto de fin

Cuando hablamos de fin, podemos entenderlo en dos sentidos: 1. Como objetivo o meta a alcanzar, o 2. Como último extremo, término o acabamiento de algo íntegro, o de una etapa de ese todo. De todos modos, son acepciones muy relacionadas pues cumplido el objetivo, finaliza o termina muchas veces una etapa, por ejemplo: el fin (objetivo) de los novios es casarse, cuando lo logren pondrán fin (como conclusión) a su soltería.

En el primer caso, como objetivo, podemos emplear esta palabra por ejemplo para designar el fin de la educación (formar al individuo en plenitud) o el fin de la política (lograr el bien común) o el fin de vida (ser feliz).

Existen fines u objetivos intermedios y un fin último, al que van conduciendo los fines intermedios que son necesarios ir logrando para concretarlo. Por ejemplo, los fines intermedios de un creyente para llegar a Dios son creer en Él, honrarlo, hacer el bien, etcétera; los fines intermedios para llegar a graduarse en la Universidad son terminar el ciclo, primario, el secundario, rendir los exámenes de admisión y luego aprobar las materias de la carrera elegida.

Como término o conclusión lo empleamos para referirnos al fin del capítulo de un libro o al fin de la historia, al fin de la competencia o al fin de la vida misma, que se identifica con la muerte, que para los religiosos es a su vez fin (conclusión) de la etapa terrenal y comienzo de la vida ultraterrena.

El fin de semana son los días en que ésta concluye, siendo días descanso laboral (Sábados y Domingos).

Con la expresión “a fin de cuentas” aludimos a que no obstante, o en definitiva, se logró lo anhelado.

“Por fin” se usa para expresar que algo fue muy dificultoso de obtener: “por fin mi madre comprendió que necesito decidir sobre mi propia vida”.