Concepto de flexión

La palabra flexión proviene en su etimología del latín “flexio” que significa la acción y el resultado de doblarse, y puede aplicarse en diversos ámbitos:

Existen materiales que pueden flexionarse o doblarse, con lo cual se curvan o deforman, al ser sometidos a una fuerza, por lo que se llaman flexibles, como ocurre con la goma, el papel o el cartón; y otros que son rígidos, como la madera o el acero. Si a una viga que se encuentra apoyada en sus extremos, soporta una fuerza de dirección perpendicular a su eje, sufre en sus fibras una deformación (o flexión) que trae como consecuencia que unas queden comprimidas y otras tensas.

En Gramática, se denomina flexión verbal, a las formas distintas que presenta el verbo en la situación de habla (59 formas simples y 56 formas compuestas) y las variaciones de las mismas que sufren en la conjugación verbal y en las declinaciones. Ejemplos: canto, canten, cantases, etcétera. Otras flexiones gramaticales se refieren por ejemplo a los cambios de terminaciones en las palabras por género o número (lindo-linda-lindos-lindas).

En Biología, se llama flexión al movimiento contrario a la extensión que ocurre en huesos y músculos al doblarse, por ejemplo, flexión abdominal, flexión de piernas, flexión de bíceps o flexión de brazos. Se hacen en forma natural para cumplir las necesidades de la vida cotidiana o se ejercitan voluntariamente.

Se practican en forman de ejercicios para mantener el cuerpo activo y ágil. Las flexiones pectorales ayudan a que estos aumenten su volumen, al acrecentar la masa muscular, y se practican usando los brazos a modo de palanca, flexionando los codos, en posición hacia fuera, para ayudar a subir y bajar el tronco. Otras flexiones de codo, trabajan los tríceps y los deltoides.