Concepto de forastero

En el catalán se encuentra el origen etimológico del concepto de forastero, en concreto se halla en la palabra foraster. Un adjetivo el que nos ocupa que es empleado de una manera muy frecuente para intentar definir a todo aquello que se caracteriza porque es o viene de fuera de un lugar determinado.

Un claro ejemplo, por tanto, del uso de dicho significado es el que se muestra en esta frase que exponemos a continuación: “Sé que te cuesta seguir las nuevas indicaciones para hacer tu trabajo pero el nuevo jefe ha decidido apostar por un modo forastero para realizar la labor”.

Partiendo de esa anterior premisa, hemos de señalar que el término tiene una segunda acepción que viene a utilizarse para referirse en concreto a personas que viven o que se encuentran en un lugar concreto donde no han nacido y donde no son vecinos. En este caso forastero puede usarse tanto como adjetivo como sustantivo.

El ejemplo que podemos emplear para mostrar dicho significado podría ser el siguiente: “Claro, es lógico que no te suene la cara de este hombre porque es forastero, acaba de llegar de la otra punta del país”.

El Diccionario de la Real Academia Española le otorga al concepto que nos ocupa una tercera acepción. En este caso, el término forastero es utilizado como adjetivo y como sinónimo de palabras tales como extraño o raro. De esta forma, los antónimos del mismo serían autóctono o indígena.